por protervidad

Mi cuerpo es un pedacito de viento,

ahora una criatura muerta de luz

a dónde fueron los poemas vivos, Madre

Noelia Palma

Imagina que digo somos

que amo únicamente tu nombre,

que procuro una ebriedad lúgubre,

una tormenta de sensaciones en los huesitos del muerto

y la mariposa,

supongamos que hago húmeda la piel, la derrito,

me sumergo,

me bailo desnuda en cada folículo,

hago viento boca adentro de tu abdomen translúcido,

y

tal vez

derivo de tu anexo

curva tóxica entre la lengua,

tú voz, palmípeda

que me recorre toda

ansia de caer, extragular

las tetas de la desvestura,

en un territorio de esperanza muerta.

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