por protervidad

Hibernación.

 

I

Gritar enardecida de mujeres locas y desnudas frente a su sangre,

manchando espejos victorianos.

¡Cuando se desgarran las gargantas

porque los lobos le han taladrado las nicotinas en los pulmones!

¿Cuándo hiciste de tu ceremonia la última grieta que te anexaste al útero?

¿Dónde nacemos las putas que nos sabemos de la vida?.

En el poema que jamás se ha escrito, pero lo lloramos todo.

II

Un sonido puede ser una escala atemporal
es decir, nuestro sonido materno puede ser un fragmento donde morimos,
un sonido, vestirnos la sangre con la palabra;
y en esa escena,
la pronunciación del vértigo
nos hará adiestrar nuestro propio
V
a
c
í
o.

III

La asfixia del pulmón
que ha delatado mis costillas
a no caerme
al borde de la cama
enamorada de mí llanto.


Anuncios