por protervidad

Agujero. 

 

Vuestro final entre un albergo sombrío

temer al adorno de las piedras y vuestros desprecios

acobijar la eternidad de ser lágrima y sed

del bosquejo precioso como órgano animal;

órgano de hembra y manso lindazo.

 

Levantad las ventanas con fábula y elegancia

para acunar el zumbido rumoroso,

que la lluvia elevadiza retumba entre catástrofes

campanario pálido de catedral, las églogas detienen plegarias

a los altares del niño en el desierto.

 

Ahuyentaré el rezo sobre una arboleda

seré un lago blanco que expulsa comuniones

para circular los molinos y las cúspides

de un bosque que decora tumbas olvidadas

como un agujero de carne inmunda y tierra lacerante. 

Anuncios