por protervidad

a Noelia Palma

Crucifiqué el conjuro de los sueños 

en la radiografía de mis costillas.

Dibujé la muerte arcada a un pájaro constituido de hojas secas,

herí al vacío con el espejismo de tu cuerpo.

Quebré mi reloj de arena,

para dar vida al huracán de eternalizar la parálisis del tiempo

y, verte con las palabras

en el instante que la orgía 

de llanto-tierra

persista para salvarte como la vigilia de los cisnes. 

Sangrarse de luz.

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