por protervidad

La epistaxis recubre las dosis que H ha ingresado a su organismo, un llanto de piernas en deglución acude como túnel hasta el núcleo orgánico de sus pulmones, el ejercicio y síntoma la reducen a una nueva función; la nicotina estallada en el epitelio resonando en memorista su palabra aguda, el retroceso tres, dos, uno, el acto inicia y H muerta.  Detrás del complejo conciso soñé con una sangre tatuada desde el cartílago donde brotan las raíces de oxígeno asmático.

Anuncios