por protervidad

El fantasma, los manuscritos avergonzados

De lenguas naturales con la mirada lumínica

Por un horror escrito de ruinas expandidas

A trazos de perlas rojizas como vicio

De un gemido pintado como estatua majestuosa

¡A sorbo del vino-muerte, súbito de un huracán dulce!

 

Épocas de tardes sólidas, como paredes inéditas

a la lejanía de volverte eterna

en ironía de fervores,  en tu anatomía cenicienta

como la ley inventada de misterios viejos

triste, cadáveres de un hombre expulsado

al esqueleto de fuego,  ¡que descarnó la traición prometida!

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